Ley del buen samaritano
Formación en RCP y Primeros Auxilios Wyoming
El Buen Samaritano: compasión y protección
Tomada de la Biblia (Lucas 10:25-37), la parábola del Buen Samaritano narra cómo un viajero dado por muerto es socorrido por un desconocido que lo cura y vela por él. Más allá de su contexto religioso, transmite un mensaje universal: la obligación moral de socorrer al prójimo en peligro, con compasión y altruismo.
Inspiradas en este principio, numerosas leyes del Buen Samaritano se han promulgado en todo el mundo para proteger frente a demandas a quienes prestan asistencia de buena fe en una emergencia. Sin embargo, el alcance exacto de esa protección varía de una jurisdicción a otra: a continuación encontrará lo que dispone la ley aplicable a su región.
Su proteccion bajo la ley
En Wyoming, el § 1-1-120 de los Statutes protege a todo médico u otra persona que, de buena fe y sin remuneración, presta auxilio de emergencia en el lugar de una emergencia o accidente. La inmunidad solo cede ante la negligencia grave o la conducta dolosa o temeraria. A ello se suma el § 35-26-104, que exime de toda responsabilidad civil al responsable del sitio donde se ubica un DEA —amparando a rescatistas, propietarios, médicos y formadores— siempre que se cumplan los requisitos del § 35-26-102.
Sin obligacion de actuar, pero con todas las razones para hacerlo
Wyoming no obliga a nadie a socorrer: la intervención es una decisión, no un deber legal. A cambio, el estado rodea esa decisión de una doble protección, para el gesto de quien socorre y para el aparato y el lugar que lo alberga. Auxiliar, aquí, no entraña más riesgo jurídico que el evitable de la negligencia grave.
Por que la capacitacion es importante
Wyoming es el estado menos densamente poblado del país: en sus grandes espacios, la ambulancia más cercana puede estar a decenas de kilómetros. Eso significa que, en una emergencia, a menudo serás tú, y solo tú, durante largos minutos. La ley ha levantado a tu alrededor una protección sólida; solo falta la destreza para aprovecharla. Un curso de RCP y primeros auxilios te da los gestos que, en la soledad de una carretera de montaña, pueden marcar toda la diferencia entre una vida perdida y una vida salvada.